Hoy os acerco un espectacular video de la afición del Partizán de Belgrado durante esta Euroliga. Unas gradas entregadas a su equipo desde que suena el himno. Antes incluso de que el balón esté en el aire.
Da gusto -supongo que como jugador rival no tanto y como árbitro ni te cuento- ver una relación tan cercana entre jugadores y grada. Es una lástima sin embargo, que el ambiente de Belgrado sea más famoso por grupos reducidos de personas que entienden la violencia como una necesidad en el deporte y los artefactos explosivos el ingrediente indispensable.
Aquí veréis un apoyo unánime, que si bien guarda un fuerte carácter patriótico debido a la personalidad de los clubes balcánicos y su entramado social-político, está fuera de la connotación extra deportiva, exhibiendo únicamente banderas y bufandas de los colores y símbolos de su equipo.
Por este motivo y para demostrar que en Belgrado no todo es como se pinta, aquí teneís un video sin heridos ni altercados. Espero que las miles de gargantas entregadas -como si de Anfield se tratara-, os impresionen tanto como a mí.
Hoy os traigo una nueva entrega de la sección "Aquellos días". Mi mirada más personal e intimista sobre este deporte. Un momento idílico para recordar retrospectivamente esos grandes partidos del pasado.
Como digo, hoy os acerco el video de los últimos 37 segundos de la Final Four de la Copa de Europa de 1992 entre el Joventut de Badalona y el Partizan de Belgrado. Dos de las mejores canteras de este deporte frente a frente. Y con favoritismo según las crónicas para los catalanes.
Por parte de los verdinegros un plantel de excelentes jugadores como los hermanos Tomás y Rafa Jofresa, Jordi Villacampa, Ferran Martínez, Juanan Morales, Mike Smith, Harold Presley, Corny Thompson, Carles Ruf y Jordi Pardo. Posiblemente la mejor plantilla badalonesa de la historia. En el lado balcánico el temido duo formado por Pedrag Danilovic -triunfaría posteriormente en la NBA- y Aleksandar Djordjevic, dos de los mejores anotadores de Europa.
Los comentarios corren a cargo del irrepetible Andrés Montes junto con Siro López a pie de pista. Manel Comas es el invitado y todo ello está dirigido por el díscolo José María García.
Anotadores de "la penya" (con los puntos/minutos entre paréntesis):
¿Quizás Jofresa tenía que haber aguantado la posesión al ir empate a 68 y no dejarle a Partizan el último tiro? ¿En la última defensa de Badalona y con 2 arriba deberían haber forzado la falta en el 1+1 y no concederles la posibilidad del triple?
Son preguntas que os planteo aunque ya no haya vuelta atrás.
El tiempo hizo justicia con el Joventut dos años después, pero eso es algo que os contaré en otra entrega de "Aquellos días".
PD: Atención a la perla de J.M. García: "La ha metido desde Partizan". Sin palabras.
Esta semana fueron las finales de la Liga Serbia y Griega. Dos partidos salpicados por la violencia en la pista o en las gradas, dos ejemplos de lo que no debe ser el deporte. ¡Esto no es baloncesto!.
Liga Serbia
El Partizán de Belgrado es el nuevo campeón de la liga Serbia por noveno año consecutivo tras que su rival en la final, el Hemofarm STADA, se haya negado a jugar el tercer encuentro en el Pionir de Belgrado "por razones de seguridad" y por el "desigual criterio arbitral"
El Partizán había anunciado horas antes que permitiría el libre acceso al Pionir a todos sus aficionados para que se viviese un lleno histórico.
Y es que en el segundo encuentro hasta 18 jugadores fueron eliminados en la final de la liga Serbia tras una grave pelea que se inició en la lucha por un rebote entre el ex jugador del granada Aleks Maric y Rasko Katic, del Hemofarm. Una batalla campal que dejó la insólita imagen de tener que disputarse un 3x3 en el final del partido cuando quedaba 1 minuto y 10 segundos por disputarse y el resultado era 76-80 a favor del Partizán.
En la pelea participaron la gran mayoría de jugadores de ambos equipos teniendo que intervenir la policia por la proximidad de los aficionados de las primeras filas en el improvisado combate de boxeo. Tras un parón de quince minutos, los colegiados decieron eliminar a 18 jugadores quedando sólo disponibles tres miembros de cada conjunto.
El resultado final 81-86 fue lo de menos.
¿Este es el ejemplo que damos a los jóvenes? Lamentable.
Liga Griega
La temperatura en la pista (el escupitajo de Diamantidis a Teodosic en el tercer partido de la serie vale como ejemplo) y fuera de ella (el cuarto partido retrasó su comienzo en 45 minutos porque la policía no era capaz de controlar a las masas) fue más lejos de lo tolerable.
En el transcurso del tercer cuarto, con 42-48 en el luminoso, un artefacto explosivo (bomba de humo) cayó en la zona de banquillo de Panathinaikos, lo que hizo que se suspendiera por primera vez el partido, desalojándose la zona del graderío posterior a los banquillos de ambos equipos. Bourousis cogió el micrófono para tratar de calmar a los aficionados que aún poblaban las gradas y bien entrada la madrugada se reanudó el choque.
Fue en el último parcial, cuando un 2+1 de Drew Nicholas dejaba en bandeja el título para los de Obradovic (1:26) y tras fallar el siguiente ataque los del Pireo, dos bengalas se precipitaron sobre la cancha, la segunda de ellas sobre el túnel de vestuarios en el momento en que el PAO abandonaba la pista. El partido se dio por suspendido en este momento bien entrada la madrugada. Panathinaikos tuvo que celebrar la consecución del título en vestuarios.
En rueda de prensa Zeljko Obradovic declaraba que “a todo el equipo le hubiera gustado jugar hasta el último segundo pero, ¿qué más se puede hacer y esperar cuando vuelan a la pista botellas, monedas e incluso dos cuchillos?”. Y añadía que “en 11 años que llevo en Grecia siempre he dicho que hay que sentarse para hablar de este problema. No es la primera vez que ocurre en N. Smirni.” Fue totalmente categórico al asegurar que “¿Qué puedo hacer? Es vuestro país, dime ¿qué puedo hacer? ¿quién organiza esto? ¿quién les presiona para hacer esto?¿quién quiere jugar al baloncesto así? ¡Todo el mundo sabe quiénes son los culpables!”.
Para finalizar afirmó que “hay que conseguir parar los lanzamientos de objetos en los Pabellones. He jugado con muchos equipos pero cuando Olympiacos juega contra Panathinaikos no sé qué sucede. Es fácil: los organizadores se tienen que reunir y mantener fuera del baloncesto a los causantes de estos problemas. En Reino Unido tenían hooligans pero ahora no los tienen y juegan al fútbol. La solución no es difícil pero ¿quién la quiere? ¿por qué ellos no tienen el mismo problema cuando disputan la Euroliga?”.
Sin embargo, añado, es otro de los muchos ejemplos que se han vivido con los ultras griegos, http://sobrelabocinablog.blogspot.com/2010/03/aquellos-dias-cuando-fuimos-los-mejores.html unos tipos de la calaña más baja que hay en la tierra, violentos y amenazantes hasta que alguien pare esto. ¿Y cómo pararlo?Para empezar estaría bien jugar todos los partidos duranet un tiempo a puerta cerrada y ya se encargaría el club, por su bien, de localizar a estos energúmenos, que si acuden día tras día a los estadios es por la benevolencia de unos señores que desde su palco consienten estas acciones. Parece que hasta que no mueran unos cuantos cientos no se tomarán medidas. Se les está escapando de las manos. Mano dura por favor. Decisiones valientes ante estos corbardes.
Texto: Sobre la Bocina / Solobasket.com Vídeos: Solobasket.com Foto: Google.com
Creía haber visto todos los posibles finales de este deporte. Creía, pero estaba confundido.
Así es. Esta frase que acabáis de leer bien podría ser de Vladimir Perasovic, entrenador de la Cibona de Zagreb que experimentó en sus propias carnes las últimas 6 décimas más extrañas, y porque no decirlo, también más lamentables que pueden ser vistas.
Pero antes de comentar los incidentes y sus consecuencias conozcamos antes las causas.
Los hechos son los siguientes: Zagreb. Final de la liga Adriática. En una esquina Partizan de Belgrado con 6 títulos de campeón y favorito por su gran temporada. En la otra esquina Cibona jugando en casa y 16000 espectadores exaltados en el graderío.
El partido fue a la prórroga… quedaban apenas unos segundos para el final. Marko Tomas anotó un triple y Partizan mandaba por 71-72 y Roberts tuvo dos tiros libres. Falló ambos. La Cibona recorre la pista a toda velocidad y Bojan Bogdanovic enchufa un triple desde la esquina a 0,6 segundos. 74-72 para los de Zagreb. El pabellón estalla, los jugadores lo celebran como si el título ya estuviera en sus bolsillos.
¿Lo celebran? No llego a poder razonar como los jugadores ganando de dos puntos a falta de algo menos de un segundo se pusieron a celebrar la victoria. Quizás esto no sea lo peor pues es algo que a veces suele ser visto. Pero dar saltos en el centro de la pista, abrazándose entre ellos, gritando y sobre todo, - que me parece el gran error si es que los anteriores no son ya suficientemente graves -, el olvidarse del rival, del balón, del partido y sobre todo de la final que aún no había acabado es cuanto menos deplorable.
De todas formas tampoco hay que exagerar, no fue más que una celebración con el partido prácticamente terminado y con el título ya en el bolsillo, ¿no? ¿Quién va a recordarlo cuando el trofeo brille en las vitrinas?
Mientras que a los jugadores de la Cibona solo les faltaba empezar con la barra libre en el pabellón, los del Partizan vieron que sus opciones de ganar eran mínimas y las apuraron, sobre todo ante la inexistente -no es sarcasmo- defensa del rival.
El balón fue a las manos de Dusan Kecman que como no, clavó el triple ganador desde medio campo. La alegría que va por barrios como dijo aquél, pasó de unos a otros en cuestión de décimas.
Cualquiera que lea esto y no haya visto el partido no se lo creerá, pero así fue.
Podemos debatir si la culpa fue de los jugadores o del equipo técnico por no avisar del triple que iban a intentar desde medio campo. Para mí los jugadores no pueden ser obviados de culpabilidad de semejante error que en mis 6 años de entrenador de categorías de formación aún no he visto. Pero aquí no acaba todo, como dije anteriormente Vladimir Perasovic seguro que aún está pensando en ello. ¡Y lo que le quedará pues esto es algo que nunca se olvida!
Ni corto ni perezoso, el bueno de Vladimir salió de su zona técnica y entró hasta el medio de la pista a celebrar la victoria dejándose llevar por la exaltación del momento, en vez de avisar a sus hombres y dar ejemplo de concentración. ¿De verdad que es increíble? Pues aún hay más.
Resulta que han impugnado el partido alegando que en el momento del lanzamiento de Kecman algunos jugadores y componentes del cuerpo técnico (que diga también que él estaba porque se le fue la cabeza) habían invadido el campo para celebrar la victoria momentánea y los colegiados deberían haber señalado, todo según Perasovic, una técnica en contra de su equipo pero en ningún caso permitir el saque de fondo del Partizán. Puede tener razón aplicando el reglamento, pero permitirme que me parezca un comentario jocoso, muy jocoso.
¿Ironía? De nuevo todo es verdad. Amigo Vladimir ¿De verdad hubieras reclamado la técnica? ¿Si es así porque no la pediste? Supongo que sería ilógico tirar piedras contra tu propio tejado pero, si la pitan ganando de 2 puntos a falta de 0,6 segundos lo más sencillo cuánto menos es llevar de nuevo el partido a la prórroga ¿Ahí como hubieras reaccionado? Creo que está todo dicho.
Desde el respeto y admiración que me mereció tu gran carrera de jugador te he de decir que la estás perdiendo entre el partido contra TAU dónde te “bajaron los pantalones” y de nuevo en esta ocasión. ¿A quién pretendes engañar? Sabes que el partido está perdido y no vas a conseguir cambiar el resultado por mucho que alegues. Eso sí, estás manchando tu reputación dejando que el corazón prime sobre tu cabeza.
Para no ser partidista - no tengo simpatía por ninguno de los dos clubs- , también he de decir que reconoció estar decepcionado por lo ocurrido y afirmó que Partizan es hoy por hoy uno de los mejores equipos de toda Europa.
¿Increíble verdad?. No digáis que no estabais avisados.
Fuente: Sobre la Bocina/ACB.com/Solobasket.com Fotos: ACB.com Vídeo: ACB.com