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lunes, 2 de mayo de 2011

I Encuentro Basket Blogger Maño. Capítulo 2


Hoy os traigo el Capítulo 2 del I Encuentro Basket Blogger Maño. Una continuación de las andanzas y desventuras de los 4 bloggeros maños en la larga noche zaragozana. Podéis recordar el Capítulo 1 aquí.

Al salir del partido, sobre las 10:00, “la rasca” de la fría noche de Zaragoza ya se había apoderado del lugar. Hubo algún comentario jocoso sobre que el partido nos había dejado helados -típico chiste fácil- pero lo cierto es que la temperatura había bajado enormemente.

Después de agotar la vía de abrigarnos decidimos que como mejor se calienta el cuerpo era con combustible de alta calidad, así que fuimos a un bar cercano a que nuestro amigo malagueño recordara el sabor de nuestra famosa cerveza autóctona.

Al llegar al bar me sentí como Manel Comas Astérix en el tebeo del mismo nombre. No lo digo por lo rubio de mi cabello -soy más moreno que Rony Turiaf, de cabello digo- ni por el moustache frondoso -tengo la costumbre de afeitarme en mis citas a ciegas, por eso de no pinchar-, ni siquiera por sentir la fuerza extraordinaria de la poción mágica -opción desechada por mi negativa a los alucinógenos-, el motivo era bien distinto y no era otro que estar en mi propia “galia” rodeado en un metro cuadrado por unos 50 seguidores exaltados del deporte rey en España, la siesta, el fútbol. La situación se volvió más peligrosa cuando al Real Zaragoza le señalaron un penalti en contra. Para asegurar mi ya de por sí poca integridad evité decir que los azulejos de la casa de la playa los compré en Vila-Real... Estoy seguro que los galos no lo pasaron tan mal al estar sitiados por el imperio romano.

Al finalizar el partido los futboleros desalojaron el bar a la velocidad de la luz y nosotros cuatro, - más el pequeño baloncestista que estaba a lo suyo- reanudamos nuestra extraña conversación -tan extraña que algunos confundían yugoslavos con soviéticos- citando blogs actuales de referencia, otros marchitos en el cementerio del olvido y alguno de nueva andadura o de línea continuista, ya que los amigos Albericious y Rodman aseguraron a los presentes -tras suplicarles y casi ponernos de rodillas, eso sí- que tenían ganas de embarcarse en un nuevo proyecto. Si no me creen pregunten a los testigos. Lo cierto es que dos blogs de la calidad de "Balonzesto" y "El CAI a la ACB", dejaron un gran vacío en la blogesfera. Así que la vuelta de estos dos “locos” sería una gran noticia para todos.

Pero esta conversación duró lo que tardó el camarero en sacar las escobas e invitarnos muy amablemente a abandonar el lugar, es decir, a que se fuera el último cliente futbolero. En ese momento Paco -e hijo- nos dejaron con la firme convicción de asistir al próximo Encuentro Bloggero Maño y aguantar el ritmo de los dos cracks del evento, Jorge y Sergio.

Ellos dos y un servidor nos aventuramos a encontrar un tugurio que nos diera algo de cenar, aunque fuera poco, solo lo justo para saciar el estómago de 3 hambrientos desfallecidos. Quizás nuestra empresa les parezca fácil ya que en Zaragoza hay más bocaterías que en toda Noruega, pero si les digo que eran cerca las 12 comprenderán la dificultad de la que les hablo.

La noche había bajado aun más la temperatura así que arribamos en el bar más cercano que encontramos. Al entrar vimos sillas apiladas en hileras, una bayeta mojada encima de la barra y el cubo de la fregona con parte del lugar ya fregado.

- ¿Qué querían? Nos preguntó una amable camarera.

- Ehhh… (Nos miramos entre nosotros con temor a recibir una patada en el culo que nos echara del lugar). ¿Estáis cerrando? Dijo temerosamente el amigo Sraly.

- Sí, pero si quieren algo rápido…

Nos continuamos mirando ya que lo nuestro no iba para rápido. Más bien todo lo contrario.

- Queríamos cenar, prosiguió el osado malagueño. (Había que agotar todas las opciones).

- No hay problema, siéntense, ahora les llevo la carta.

Lo siguiente fue una mezcla de respiro de alivio al solventar la situación y una sensación de incredulidad.

Nos sentamos en una mesa por la mitad del bar y nos pusimos cómodos, muy cómodos, tanto que enseguida rastreamos la nacionalidad del personal del servicio. Después de varias reflexiones llegamos al consenso que podía provenir de Lituania y por lo tanto conocer a Sabonis.

Así que cuando nos trajeron la carta la pregunta era obligada: "¿Eres de Lituania, verdad?". "No, soy de Rumanía", contestó. "Oye, ¿y qué tal Muresan?"…. Nunca un silencio fue tan incómodo. Ahora entiendo el oficio de camarero. El hecho es que no volvimos a ver a ese en concreto hasta que salimos por la puerta.

Dos hamburguesas y un bocadillo fue la cena que quedará en la historia de este primer encuentro. Por supuesto que servidor fue el del bocadillo, no quería que mi colesterol sufriera un tsunami , eso sí, el buen filete de bacon y el pan untado en aceite y tomate no me lo quitó nadie.

Después de media hora larga y pausada de cena -por eso de que no es bueno comer deprisa- pagamos y nos fuimos. Menos mal que nos atendían para algo rápido me seguía preguntando para mí mismo.

La última parada de la noche iba a ser en una cervecería de esas que tienen más importación que los San Antonio Spurs. Allí continuamos hablando de ese espíritu común que nos unía, del sentido de comunidad del que les hablé la otra vez y de otras muchas cosas que la cerveza se empeñó en unir. Incluso uno de los presentes confesó su proyecto de escribir un libro titulado …. mejor no lo desvelaré. Esperen atentos en sus librerías en la sección de literatura erótica.

Sobre las 2:30 decidimos que era el momento de dar por concluido el partido no sin antes prometernos entre nosotros que este I encuentro bloggero maño tendría continuidad en futuras fechas. La experiencia del que hicimos el pasado 18 de abril fue francamente positiva, conociendo a todos esos cracks que leo y por lo que tiene sentido pasarse largas horas en el blog, con los que he podido aglutinar en todo este tiempo -y por supuesto esa noche- un buen ramillete de conocimientos, no solo baloncestísticos, sino sobre todo humanos y porque con ellos, con las amistades, es la única forma con la que se puede recuperar el tiempo perdido.


PD: Quizás deberíamos de ir hablando del II Encuentro Nacional de Basket Bloggers en Madrid para ir pensando fechas con tiempo, establecer el programa, dividirnos tareas…


Texto: Sobre la Bocina

Foto: Sobre la Bocina

miércoles, 20 de abril de 2011

I Encuentro Basket Blogger Maño. Capítulo 1


“Hay diferentes razones por las que adentrarse en esto de los blogs. Puede que a uno le tire el afán de contar las cosas como las ve y no como se las hacen ver o la intención de compartir con otros sus conocimientos, la curiosidad de encontrar respuestas a sus propias preguntas. Los habrá que busquen su pequeño lugar en el mundo, mostrar sus secretos, esconder sus verdades. Quizá hay quien quiera poner un tenderete en la red, darse a conocer al mundo, apagar el aburrimiento, esperar en la cola del paro, escupir sus lágrimas en un teclado…”

Estas románticas palabras, pausadas y reflexivas vienen de Sraly, autor del recomendadísimo blog Puertatrás. Quise empezar este post con ellas porque explican magníficamente el espíritu blogger y su necesidad de existencia. Y sobre todo porque por mucho que lo hubiera intentado, yo no lo habría dicho mejor.

Aprovechando el partido de Mann Filter-Ros Casares, nos citamos cuatro locos -más un pequeño vástago con un fervor imperante por el deporte de la canasta- a las 19:00 en la cafetería del S.XXI. Para los profanos les explicaré que su nombre viene por estar situada anexa al pabellón del mismo nombre, no porque los camareros sean robots y las cafeteras máquinas perfectas que reaccionen sabiendo tu elección al detectar digitalmente tu huella dactilar. Puede parecer extraño, pero conozco alguna confusión por el estilo. No importa.

Además del mencionado Sraly o Sergio para los amigos, que dio muestras que la puntualidad no es el fuerte de los zaragozanos/malagueños, también estuvieron allí Albericious o Jorge para los presentes -solo trajo un pulmón, el otro se lo dejó en la "bizi"- además de Rodman -Paco, no Dennis- que ante la inseguridad de no saber con quién se iba a encontrar tuvo que echar mano de su “pequeño gran guardaespaldas”. Por cierto, una copia idéntica padre e hijo.

Para completar el grupo de los 4 fantásticos lunáticos, allí estaba un servidor esperando que le reconocieran por alguna foto colgada en este tiempo, ya que como buena cita a ciegas no conocía al resto y la experiencia de otros de estos encuentros -no con hombres sino con el sexo opuesto-, no fue muy satisfactoria que digamos. En fin…

Pero hablemos del I Encuentro Basket Blogger Maño. Una vez solventados los primeros nervios del directo -Sraly no conoce de eso y vino con mucha cuerda dada- nos pusimos a hablar de este pequeño gran mundo como dijo él, del sentido de comunidad.

Conocedores de lo duro que iba a ser el partido -el de las chicas digo-, empezaron a correr las primeras bebidas isotónicas fermentadas en cebada. Como con alcohol buena compañía se hace menos monótona la espera, enseguida se nos echó la hora del partido encima.

Al entrar al recinto vimos el pabellón con una buena entrada, 2500 espectadores según los heraldos del lugar y época. Y como no podía ser de otra forma empezamos a contar nuestras batallitas pasadas, aspiraciones profesionales o bloggeras, críticas -¿alguien lo dudaba?- con bases sólidas en razonamientos y por fin en el último cuarto, empecé/empezamos a ver de verdad el partido. En los minutos previos con personalidades de tal enjundia ustedes comprenderán que no pude atender como a mi me hubiera gustado a las chicas. Bueno, a las cheerleaders si.

Pero lo bueno es que el sentimiento era común. Ese sentido de comunidad del que antes les hablé estaba de verdad arraigado. De tal modo uno de los pocos comentarios sobre las amarillas en la primera parte fue: ¿La abeja se llama Maña? ¡Qué originales! (modo sarcasmo on). Omitiré al autor de tal frase por su propia integridad. El resto de los comentarios en ese tiempo no fueron tan dignos de mención por lo que no los nombraré a pesar de que los hubo. De verdad.

En los minutos finales -del partido, a nosotros nos quedaba mucha noche todavía-, fue cuando se decidió el choque y el momento en el que floreció el alma de entrenador o especialista baloncestístico de mis compañeros.

Al final no se pudo obtener la victoria, pero para celebrar la magnífica temporada obtenida por las chicas quisimos darle fiesta al cuerpo. Otro motivo era conocernos mejor o el que ustedes pongan. En ese momento Sraly -cuanto cunde- nos abandonó por unos instantes ya que como observamos, su don de gentes y agenda de contactos era mayor que la de la Preysler.

To be continued…


Texto: Sobre la Bocina
Fotos: Sobre la Bocina