Ser español es una condición pero, en algunos casos, también una elección que contribuyó a hacer del Baloncesto Español una referencia Mundial.
Ejemplos como el de Serge Ibaka, un jugador que pese a estar triunfando en la mejor liga del mundo ha expresado públicamente su voluntad de adquirir la nacionalidad española para ayudar a la Selección; o de Sancho Lyttle, que la próxima semana dejará a su equipo de la WNBA a mitad de liga para acudir con España al Eurobasket de Polonia en busca del billete olímpico, recogen el testigo de otros históricos del deporte de la canasta en España que ayudaron al Baloncesto Español ha ser grande de Europa.
Históricamente el basket en la piel de toro ha sido un ejemplo de integración de profesionales que, tras conocer el país, decidieron nacionalizarse para contribuir al crecimiento del deporte de la canasta integrándose en la sociedad e incluso viendo como sus hijos continuaban la tradición. Ocho de ellos fueron importantes para que, de una forma u otra, el Baloncesto Español llegara a convertirse en un referente.
Hoy en la sección "Mis leyendas", repasamos la historia de estos "extranjeros españoles" que tomaron la decisión de defender los colores nacionales.
CLIFFORD LUYK: EL 'LOU ALCINDOR' ESPAÑOL
Luyk Fue el gran precursor de este tipo de figuras. Fichado en 1962 por el Real Madrid se nacionalizó español tres años después marcando una época en la Selección con la que fue internacional en 150 ocasiones. Casado con la ex Miss España y ex Miss Europa, Paquita Torres, tuvo tres hijos: Sergio, que jugó en la ACB con Fórum y Real Madrid falleciendo a los 36 años a consecuencia de un cáncer, la modelo Estefanía y Alex, que ha militado en las ligas Adecco. Cliford Luyk además ha sido entrenador del Real Madrid y es consejero del club blanco y miembro del Gabinete Técnico FEB con el que ha colaborado en la formación de hombres altos mostrando a los jóvenes los secretos del gancho, un lanzamiento que él introdujo en España desarróndolo de una forma tan personal como la del mítico Lou Alcindor (Kareem Abdul Jabbar).
WAYNE BRABENDER: LA SEMILLA DEL TIRADOR
Wayne Brabender llegó al Real Madrid con 21 años recién salido de la universidad para coger experiencia y regresar a Estados Unidos donde había sido elegido en el Draft de la NBA de 1967 por Philadelphia Warriors. Pero se enamoró del país y su sensacional tiro exterior, por el que pasó a la historia del baloncesto de los 60 y de los 70, le valió para hacerse un hueco en el corazón de la afición española. Se casó con una española y su hijo, David Brabender también llegó a jugar en la liga ACB y en las selecciones de base. Internacionaol en 190 ocasiones fue elegido mejor jugador del Eurobasket de 1973 donde España obtuvo la medalla de Plata y donde coincidió con Luyk, compañero también en el Real Madrid. Al finalizar su larga carrera como jugador profesional en España comenzó la de entrenador en Real Madrid, Canarias y Fórum, entre otros equipos de élite.
JUAN DOMINGO DE LA CRUZ: EL LAGARTO QUE PARÓ A TACHENKO
De la Cruzse inició en el baloncesto en su Argentina natal, aunque desarrolló su carrera profesional en España, destacando en el FC Barcelona, club en el que jugó doce temporadas entre 1975 y 1987, y consiguió un Mundial de Clubs de Baloncesto, dos Recopas de Europa, una Copa Korac, tres Ligas ACB y seis Copas del Rey. Fue 131 veces internacional con España entre 1977 y 1986, siendo un fijo para el seleccionador Antonio Díaz-Miguel. Con la Selección participó en la consecución de la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1984, así como en la conquista de la medalla de plata en el Eurobasket de Nantes de 1983 aunque saltó a la fama por su capacidad para defender al gigante Tachenko de quién se convirtió en el mejor (y casi único) secante del Baloncesto europeo. Se retiró en 1996, tras 21 años de carrera como jugador en activo. Ha sido comentarista en laSexta durante el Mundobasket 2006 narrando el oro de la Selección española y actualmente es el director deportivo del Bàsquet Mallorca con el que acaba de conseguir el ascenso a la Adecco Oro.
Sibilioempezó a jugar en la República Dominicana antes de ser fichado por el Barcelona que lo incorporó a sus categorías inferiores en el Colegio Alpe con el que se proclamó Campeón del Mundo Escolar. El FC Barcelona sería el gran club de su vida. Allí permaneció entre 1976 y 1989 nacionalizándose en 1977 para incorporarse al primer equipo. Enseguida se convirtió en uno de los pilares del equipo y uno de los ídolos de la afición. La llegada del tiro de tres puntos, subrayó aún más su importancia al convertirse en un auténtico especialista en el tiro de 6,25 desde donde promedió un 45% de acierto. Debutó con la Selección Española el 9 de julio de 1980 en los juegos olímpicos de Moscú frente a la selección de la URSS anotando 17 puntos, y se mantendría en el equipo nacional hasta 1987. Tras finalizar su carrera en el Tau volvió a la República Dominicana donde puso en marcha la creación en Santo Domingo de una escuela de baloncesto de alto rendimiento para a formar a jóvenes jugadores con talento. Cuenta actualmente con 50 chicos de entre 14 y 22 años que son la élite del baloncesto dominicano.
Mike Smith fue el Michael Jordan español. El primer jugador con la camiseta de España capaz de saltar por encima de un compañero para hacer un mate. Empezó su carrera jugando en la University of South Carolina Upstate, donde llegó a ser el máximo reboteador de la liga gracias a su capacidad de salto. Poco después marcharía a jugar a Dublín donde fue reclutado para el Maristas por Javier Imbroda. En Málaga jugó durante 5 temporadas formando la mejor pareja de americanos de la historia del club, junto con Ray Smith que también se nacionalizaría español residiendo actualmente en Huelva. Posteriormente llegaría su fichaje por el Joventut de Lolo Sainz, donde consiguió títulos importantes como la Liga Europea del año 1994 o la liga ACB del año 1992. Militó también en el Real Madrid (campeón de la Recopa de Europa en 1997) y en la Selección Nacional con la que disputó el Eurobasket de Barcelona97. La temporada siguiente jugaría en Sevilla, donde llegó a la final de la liga ACB antes de terminar su carrera con el Lucentun de Alicante. Con 45 años vuelve a las canchas salvando del descenso al Dos Hermanas, equipo que preside y con el que acaba de realizar una divertida iniciativa promocional.
Su madre, natural de Ortuella, emigró a la Unión Soviética en la Guerra Civil Española. Allí se casó con un taxista moscovita, Alexander Birukov con el que tuvo dos hijos. El mayor, Yura, y Josechu Biriukov, alero de 1' 94, que fue fichado por el Real Madrid a los 20 años tras una prometedora trayectoria en el Dinamo de Moscú en la que se había enfrentado en encuentros internacionales de categorías inferiores a estrellas emergentes como Drazen Petrovic o Jordi Villacampa. En el Real Madrid completaría 11 temporadas llenas de éxitos en las que contribuyó decisivamente a la conquista de 12 títulos, en una de las épocas más importantes de la historia del club. Jugó 22 partidos con la Selección absoluta de la URSS (todos amistosos) y 57 con España entre los que se incluyen los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992. Actualmente realiza negocios de exportación e importación además de representar artistas.
CHUCK KORNEGAY: LA DISCRETA FUERZA DE LA NATURALEZA
‘Tú dámela arriba y déjame el resto’ explicaba Kornegay a Nacho Rodríguez en su primer entrenamiento a las órdenes de Imbroda en la Selección. Esta fuerza de la naturaleza que contribuyó a éxitos del Baloncesto Español como Internacional con la Selección en el Eurobasket de Turquía de 2001 (bronce) o los subcampeonatos de liga con el Caja San Fernando de Javier Imbroda (98/99) y el Unicaja de Sergio Scariolo (2002) aportó la estabilidad en la pintura a un grupo que crecía esperando al explosión de los Juniors de Oro. Tras pasar por las universidades de North Carolina y Villanova, y su primera experiencia profesional en Australia aterrizó en España para jugar en el Caja San Fernando (1999), club con el que debutó en la Liga ACB antes de ser cedido al Jabones Pardo Fuenlabrada donde sus buenas actuaciones no pasaron desapercibidas lo que le valió para regresar al conjunto hispalense. Pero en enero de 2001, y con la nacionalidad española bajo el brazo tras casarse con una sevillana, decidió fichar por el Unicaja de Málaga, donde jugó hasta la temporada 2003/2004disputando dos ediciones de la Euroliga. Tras un breve paso por Rusia y Turquía fue reclutado por el recién ascendido Llanera Menorca en una hábil gestión que le valió la permanencia en la ACB tras un espectacular tapón de Kornegay en la última acción del partido final ante el Manresa. Posteriormente seguiría su carrera entre Alicante y Mallorca aunque los problemas de espalda no le permitieron mantener su nivel físico y ha continuado su carrera en Uruguay y Argentina.
John Bernard Rogers Bakker, más conocido como Johnny Rogers, llegó a España para jugar en el Real Madrid en lo que sería el comienzo Europeo de una brillante carrera como jugador de carácter continental. Rogers encarnaba las virtudes del nuevo ‘tres’ que a inicios de Los 90 marcó la evolución del Baloncesto Europeo. Talla de pívot y trazas de tirador para marcar una era en la que tras su matrimonio decidió afincarse en la Comunidad Valenciana. En España jugó en Real Madrid, Pamesa, Murcia, Cáceres y Lleida mientras que en Europa levantó en dos ocasiones el trofeo de Campeón de Euroliga con el Panathinaikos. Como internacional participó en 16 partidos con España a las órdenes de Lolo Sainz, el técnico que le trajo a España y con el que vivió la aventura de ser Olímpico. Ha sido director deportivo del Power Electrónics Valencia y actualmente colabora con la Federación Valenciana de Baloncesto enseñando a tirar a los más jóvenes.
Después de un tiempo sin hablar de ningún gran jugador que me llamara la atención en mi infancia hoy vuelvo con fuerza, como la que derrochaba en cada acción este gallego incansable, un jugador quizás desconocido para las nuevas generaciones o para los amantes de la estadística, con una garra fuera de lo común y siempre haciendo el trabajo sucio para que otros se lucieran en ataque. Así fue como se labró una gran reputación desde la oscuridad de la defensa. Hoy en Mis leyendas: “Isma Santos, el último gran defensor”.
Ismael Fabián Santos Rodríguez nació el 26 de abril de 1972, en Orense, Galicia. A los trece años se fue a Madrid para jugar en las categorías inferiores del club puntero de la ciudad, el Real Madrid. Allí destacaría curiosamente –y esto es algo que no sabe la gente- como un gran anotador debutando como profesional en 1989 a la temprana edad de 17 años.
El joven Santos se encontró con un equipo repleto de calidad y grandes jugadores como J.L Llorente, Chechu Biriukov, Quique Villalobos, Pep Cargoll, Fernando y Antonio Martín o Fernando Romay entre otros. Los americanos fueron Ben McDonald y Michael Levin Anderson. Sin embargo no se consiguió ningún título, eran tiempos de dominio de F.C.Barcelona en la liga y además, la Recopa de Europa se perdió en la final. Respecto a Santos… 5 partidos en todo el año, 9 minutos jugados y dos puntos anotados. La lección era clara, había que aprender.
La temporada 90/91 cambió algo el guión. Brabender empezó a confiar en él, 16 partidos jugados e incluso lo alineó en una ocasión en el quinteto titular. Sin embargo había demasiados cocineros de renombre como para que un “pinche” elaborara una nueva receta. Con 10 minutos por partido apenas lanzó 27 veces a canasta. Ni siquiera su excelente 42% desde la línea de triple mostraba su capacidad ofensiva en detrimento de otros jugadores. En cuanto a títulos, se volvió a llegar a una gran final continental, esta vez la Copa Korac, y de nuevo el resultado fue el mismo. Subcampeón.
Parecía que el destino no era justo con Santos, un baloncestista de su nivel, internacional indiscutible en categorías inferiores, no tocaba bola en los partidos… pero de repente algo cambió su futuro. La dirección técnica del club pensó que lo mejor para el chaval era que se fogueara en otro equipo sin tanta presión y sobre todo, en el que pudiera demostrar si de verdad tenía talento.
Así llego en la temporada 91/92 al C.B. Guadalajara de Primera División. Allí coincidió con Lasa un compañero con el que haría historia años más tarde. Esta temporada fue la de su despegue, dirigido por “Chuchi” Carreras consiguió los mejores números como profesional y dejando un gran recuerdo en el club dónde aún se le menciona.
El Real Madrid no dudó en recuperarlo para la siguiente temporada. Con la experiencia de varios años en la élite y la demostración del año posterior, el curso 92/93 fue el de su explosión. 29 partidos jugados, 11 como titular, 411 minutos y 133 puntos. Pero lo que es más importante, el conjunto blanco después de una larga travesía por el desierto por fin rompía la hegemonía del Barcelona consiguiendo la Copa del Rey y la Liga ACB. Se estaba comenzando a forjar una leyenda.
La temporada 93/94 fue la de su confirmación. 206 de valoración en 23 partidos. Con unos excelentes porcentajes de tiro (60% en tiros de 2 y 40% en triples) llevaron al Real Madrid a los playoff por el título y a conseguir de nuevo el título ACB. Santos se había convertido en el mejor canterano de ese actual equipo blanco, un club que hacía una década que no conseguía que ningún “filial” brillara en el primer equipo. Los últimos habían sido Romay y Llorente.
Estas grandes estadísticas le valieron para ser elegido el jugador revelación de la temporada dentro de una plantilla que contaba con un buen ramillete de figuras. Santos ya había demostrado que era un jugador completo, que compaginaba acciones espectaculares apoyadas en su notable condición física, con otras de brega y sacrificio, gracias a su extraordinaria intensidad defensiva. Esto le valió para ser seleccionado por el equipo nacional sub 23 consiguiendo la medalla de bronce en Ljubljana, Eslovenia. Sin embargo lo mejor aún estaba por llegar.
La temporada 94/95 comenzó con la Liga Europea “entre ceja y ceja”. Después de conseguir y revalidar el trono nacional era hora de ir a por el Europeo. Para Santos esta fue una temporada en la que dispuso de más minutos de juego (aunque menos minutos por partido), algo que se podría explicar por su falta de acierto cara al aro (24% en triples y 42% en tiros de 2). De esta forma se le encomendó defender a las grandes estrellas de los equipos rivales. Y ahí es donde pasó a formar parte de la historia.
Son recordadas las defensas asfixiantes que le hizo a Djorjevic o cuando secó a la estrella del Knorr de Bolonia Predag Danilovic y futuro NBA. Podríamos decir que fue el momento cumbre de su carrera. Santos supo cual era su rol en el equipo; Sabas y Arlauckas anotaban, Antunez subía la bola, Biriukov ponía galones, y el “mordía” en defensa a quien se pusiera delante.
Muchos afamados tirados de la vieja Europa podrían corroborarlo, Michael Young (Limoges) o Eddie Johnson (Olympiakos) quién acabó desquiciado al igual que Danilovic en la Final Four del 95. Así fue como el Real Madrid se volvía a hacer con la Liga Europea después de 15 años. Su octavo y último título hasta ahora en otro gran partido defensivo de Santos. La final por cierto se jugó en el Príncipe Felipe, Zaragoza.
Los años siguientes serían de sequía de títulos consiguiendo únicamente la Eurocopa en la 96/97 y el subcampeonato en Liga. Los grandes jugadores del pasado se habían retirado o habían probado suerte en la NBA y se reemplazaron por otros que también marcaron época como Bodiroga o “Los Albertos”, Herreros y Angulo. Cuentan precisamente que era habitual ver como Isma retaba a estas grandes estrellas en los concursos de tiro, y que la sorpresa habitual era ver doblar la rodilla de estos tiradores ante un Santos que por momentos rememoraba sus tiempos de tirador, aunque fuera entre bambalinas, o en las ruedas de calentamiento, donde las enchufaba primorosamente para luego recluirse en una esquina sin ademán de pedir la bola.
Fueron los tiempos en que Obradovic con el crédito logrado armó un gran conjunto los siguientes años, pero al que le faltó algo y fracasó.
Tras la salida del genio balcánico, Santos que tenía un gran cartel en Europa por sus grandes actuaciones continentales emigro al basket italiano en la temporada 99/00, la Benetton fue su destino. Allí volvió a saborear el triunfo con una gran temporada en la que se alzó con la Copa de Italia y el subcampeonato en Liga. Sus números estaban lejos de los conseguidos en sus mejores años en Madrid sin embargo seguía siendo el jugador defensivo.
Después de la segunda temporada en Italia dónde no consiguió ningún título emigró a Grecia en Noviembre del 2001. Jugaría en el Dafni Atenas de la HEBA. Su carrera estaba llegando a su fin pero aún tuvo tiempo de volver a la Lega.
Su último equipo fue el Cimberio Novara en la temporada 02/03.
Se retiró al finalizar la temporada y entró en una agencia de representación de jugadores. Más tarde decidió romper con el baloncesto y se mudó a un pueblo francés a las faldas de los Alpes con su mujer Kay Rush. Ella le aficionó a la montaña abriendo su propia empresa que trabaja con guías profesionales en el 2007 y convirtiéndose en Guía Acompañante de montaña en el 2009.
Atrás queda su carrera deportiva, sus años en el Real Madrid del que llegó a ser capitán. Su virtud defensiva que le convertiría en uno de los mejores especialistas de Europa. No era algo que se entrenara, solía afirmar, sino cuestión de “dejarse la piel en la cancha”.
Sin embargo esta virtud no ocultó otras cualidades de este base reconvertido a escolta, como un buen tiro exterior y una opción segura para entrar a canasta si el ataque se complicaba. Su labor podía ser oscura y no reflejarse bien en las estadísticas, pero su trabajo siempre fue ensalzado por sus compañeros y temido por aquellos que tuvieron a Ismael entre el balón y la canasta en aquellos tiempos en que tirar era una obligación.
Repudiado por los rivales solo le quedaban sus compañeros, estos le agradecían el trabajo del que les liberaba, hasta el triunfo europeo, sumun de un equipo esforzado y dual como Jeckill y Mr Hide.
¿Qué hubiera pasado si hubiera jugado en otro equipo? Quienes le conocieron en categorías de formación afirmaban que podía haber sido un gran base-escolta anotador y con capacidad para romper los partidos con su defensa, pero él decidió quedarse en el Madrid, y eso significaba defender o estar fuera. No quiso romper el reglamento y ahí es cómo entró a la historia.
Comienza hoy una nueva sección que será habitual en Sobre la Bocina. Tomada de su progenitora WSH, nace con la intención de ampliar la memoria histórica baloncestística en el marco FIBA, santo y seña de este blog.
El objetivo será el mismo: disponer de un pequeño rincón en el que tendrán cabida jugadores que han marcado mi pasión por el baloncesto y mi fantasía por emularlos.
En esta sección aparecerán diferentes jugadores retirados de distintas épocas. No necesariamente deberán haber marcado una época pero si será imprescindible que marcaran mi niñez.
Sin más dilaciones aquí comienza: “Mis leyendas”.
Que mejor manera de inaugurar esta nueva sección que con uno de los más grandes baloncestistas que ha dado el viejo continente. Dražen Petrović.
El genio de Šibenik con 1.96 de altura poseía un dominio perfecto del balón además de ser un excelente tirador y pasador. Fue uno de los mejores jugadores que participaron en la competición europea y quizás el mejor anotador de su historia. Su mayor defecto, como todos los mitos del deporte bien podría ser su exceso de individualismo y no ser un gran defensor.
Comenzó jugando a los 15 años en el equipo de su ciudad natal con el que llegó a la final de la Copa Korac en los años 1982 y 1983 perdeindo en ambos casos contra uno de los dominadores de entonces, el Limoges francés. Al año siguiente Mirko Novosel se lo llevó a la Cibona Zagreb. Allí jugó a gran nivel durante 4 temporadas irrumpiendo ya como estrella total en la primera de ellas, el curso 84-85 al rondar los 40 puntos en muchos partidos de la copa de Europa, maravillando a los aficionados que no estaban acostumbrados a que un baloncestista anotase tantos puntos con tanta frecuencia.
Logró con la Cibona todos los grandes títulos posibles, incluyendo 3 ligas de Yugoslavia, 1 Copa de Yugoslavia y sobre todo 2 Copas de Europa contra el Real Madrid anotando 36 puntos y contra Zalgiris Kaunas del gran Sabonis. También ganaría 1 Recopa. En los cuatro años que estuvo en la Cibona, anotó un promedio de 37 puntos en la liga y 33 en competiciones europeas. En 1988 después de ganarlo todo aceptó el reto y fichó por el Real Madrid, uno de los grandes rivales del baloncesto báltico.
Durante esa temporada denominada “La liga Petrovic”, formó un gran tándem con Fernando Martín y diridigo por George Karl amplió su palmarés con la Copa del Rey, consiguiendo de nuevo la Recopa de Europa en una final inolvidable e irrepetible en la que anotó la increible marca de 62 puntos. Sin embargo no pudo ganar la liga ante el eterno rival, el F.C.Barcelona de Audie Norris que se adjudicó el título 3-2 en un último partido de infarto.
Esa misma temporada fichó por los Portland Trail Blazers de la NBA que pagaron 1'5 millones de dólares al Real Madrid por la rescisión de su contrato ya que lo habían elegido en el puesto 60 del draft de 1986. El "draft maldito" ya que el nº 2 Len Bias fallecía en menos de 48 horas de su elección. También fue drafteado Arvydas Sabonis, "el zar ruso", en el puesto 24. Otras elecciones de jugadores que nos pueden resultar familiares son el “español” Johnny Rogers nº 34, o el incombustible y genial André Turner en la posición 69, también llamado “El genio de Memphis”.
Petrović con todo ganado en Europa debía demostrar en Oregón la clase que le caracterizaba, sin embargo lo que puede parecer sencillo no fue así. En 1990 llegó a la final de la NBA perdiendo 1-4 contra los actuales campeones, los Detroit Pistons famosos por su juego físico, duro y de intimidación. Se les conocía como "The bad boys". Sin embargo la temporada no fue satisfactoria a nivel personal, con estrellas consagradas como Clyde Drexler y Terry Porter tuvo que conformarse con la suplencia la mayor parte del tiempo.
En 1991 fue traspasado a los New Jersey Nets un equipo más modesto en el que pudo demostar por fin su valía. En su primera temporada jugó todos los partidos y fue nombrado jugador más valioso del equipo. Además, los Nets se clasificaron para los play-offs por primera vez en seis años. Su segunda temporada aun le fue mejor, promediando 22 puntos por partido, todo un hito en aquellos tiempos para un jugador europeo al otro lado del Atlántico. Había demostrado ser uno de los mayores talentos de la historia del baloncesto.
Un 7 de junio de 1993, el error al volante en un automóvil no hizo más que elevar su figura a los altares, llegando a los corazones de los pocos que no lo habíamos visto jugar y mitificando su figura de jugador inmortal que desde ya hacía un tiempo conocía la existencia del paraíso. Tenía 28 años.
Petrović fue incluido en el Basketball Hall of Fame el año 2002.
Curiosidades: En 1985, en un partido de la liga yugoslava contra el Smelt Olimpija anotó nada menos que 112 puntos, una de las puntuaciones más altas jamás vistas en una cancha.
Su excelente tiro exterior no era suficiente, después de cada partido se quedaba solo lanzando triples durante una hora. Incluso comentan que tenía las llaves del antiguo pabellón del R.Madrid dónde entrenaba para calmar el insomnio.
Es un dato muy poco conocido entre los aficionados que Dejan Bodiroga era primo en segundo grado de Dražen Petrović. Petrović era de nacionalidad croata, Bodiroga serbio, pero eran parientes: la abuela de Dejan era hermana del abuelo de Dražen.
Trayectoria: •1979/84. Sibenka Sibenik Yugoslavia •1984/88. Cibona Zagreb Yugoslavia •1988/89. Real Madrid España •1989/90. Portland Trail Blazers Estados Unidos •1990/93. New Jersey Nets Estados Unidos
Palmarés clubes: •1985. Copa de Europa, Liga de Yugoslavia, Copa de Yugoslavia. •1986. Copa de Europa, Copa de Yugoslavia. •1987. Recopa de Europa. •1988. Copa de Yugoslavia. •1989. Recopa de Europa. Copa del rey.
Palmarés Selección Nacional: •1982. Plata, Campeonato de Europa Júnior de Dimitrovgrad y Haskovo, Bulgaria. •1983. Plata, Universiada de Edmonton, Canadá. •1984. Bronce, JJOO de Los Ángeles, EEUU. •1986. Bronce, Campeonato del Mundo de Madrid, España. •1987. Universiada de Zagreb, Yugoslavia. Oro •1987. Eurobasket de Atenas, Grecia. Bronce •1988. JJOO de Seul, Corea del Sur. Plata •1989. Eurobasket de Zagreb, Yugoslavia. Oro. •1990. Campeonatos del Mundo de Buenos Aires, Argentina. Oro. •1992. JJOO de Barcelona, España. Plata (Jugando para Croacia).
Otros premios: •1983 Mejor Jugador Yugoslavo del Año. •1985 Mejor Jugador Yugoslavo del Año. •1986 Mejor Jugador Yugoslavo del Año. •1986 Periódico deportivo italiano La Gazzetta dello Sport. Mejor Jugador Europeo del Año. •1987 Mejor Jugador Yugoslavo del Año. •1989 Periódico deportivo italiano La Gazzetta dello Sport. Mejor Jugador Europeo del Año. •1989 Campeonato de Europa. Zagreb. Mejor Jugador. •1992 Periódico deportivo italiano La Gazzetta dello Sport. Mejor Jugador Europeo del Año. •1992-93 NBA. Integrante del All-NBA (tercer equipo). •1993 Periódico deportivo italiano La Gazzetta dello Sport. Mejor Jugador Europeo del Año. •1993-94 Revista Gigantes del Superbasket. Gigante de Leyenda.